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Tendencias, la electrificación en el mundo del transporte

Mucho se habla de la electrificación en el ámbito de los vehículos particulares, pero en el rubro del transporte de carga esta tecnología también se está masificando, y en este caso su aporte es mucho más valioso; veamos qué está sucediendo en esta parte del mercado.

Por Leonardo Pacheco

Hace un par de días fueron presentados en nuestro país dos vehículos destinados al reparto urbano, de los fabricantes Maxus y JAC Motors, dos ejemplares que tienen la particularidad de alimentarse con energía eléctrica. Se trata del furgón EV30 y del camión mediano N55, en el ya citado orden de marcas, alternativas que se suman a los ya existentes Renault Kangoo ZE, Citroën E-Berlingo y Peugeot Partner Eléctrica, que son algunos de los actores más relevantes de esta categoría.

Un vehículo eléctrico cumpliendo labores de reparto en medio de la urbe tiene mucha lógica, porque a diferencia de un automóvil particular que va de un punto A hasta un punto B y se mantiene estacionado por varias horas, hasta que el usuario regresa a su casa, un vehículo de carga está todo el día en movimiento y debe lidiar con los inevitables atascos de la ciudad; esas constantes salidas son las que generan la mayor cantidad de material contaminante, en el caso de los motores a combustión por supuesto.

Un furgón o camión eléctrico no tiene ese problema, a lo que se suma la virtud de que no genera ruidos molestos en su operación. En cuanto a autonomía se manejan rangos desde 200 kilómetros hacia arriba, una cifra adecuada para el uso que se les da… si en un bus de pasajeros esos rangos han funcionado, más aún lo harán en un furgón de reparto.

El gran desafío es ajustar los costos de adquisición, porque como sabemos en los automóviles eléctricos la lista de precios está muy por encima de las alternativas equipadas con motores térmicos, tres veces más en la mayoría de los casos, por lo cual los potenciales compradores se reducen drásticamente.

Hay grandes empresas que los prefieren, bajo acuerdos de leasing o con descuentos al mayoreo que tornan más conveniente esa inversión. Pero los pequeños flotistas o comerciantes no tienen la ventaja de negociar, por lo que deben estar dispuestos a gastar una considerable suma de dinero para sumarse al proceso de electrificación; y por ahora tampoco hay incentivos, como rebaja de impuestos u otras ayudas monetarias.

En vías de expansión

Lo importante de todo esto es que el proceso de electrificación sigue avanzando, lento pero a paso muy seguro. A las citadas alternativas de Maxus, Jac Motors, Citroën, Peugeot y Renault, sin lugar a dudas que muy pronto se irán agregando otros fabricantes, y con mayor certeza aún que muchos de ellos serán de origen chino. El turno de las camionetas medianas está llegando, y hay que revisar los lanzamientos ocurridos en el Salón Shanghái para comprender hacia donde avanza esta tecnología.

La alianza entre electrificación y transporte urbano podemos verla como un matrimonio por conveniencia, eso no tiene nada de malo, porque uno saca dividendos del otro y al final son la sociedad y el medioambiente los más beneficiados con los frutos de ese maridaje. Sabemos que la generación de electricidad también tiene sus puntos negativos, eso no lo desconocemos, no obstante la energía voltaica se presenta como una solución viable y sostenible ante la problemática que vive la automoción en la actualidad.

Nuestro país lidera la electrificación del parque en el Cono Sur, nos sentimos orgullosos por eso, y para honrar este sitial es importante que los electromotores no solo se utilicen en los automóviles de uso privado, sino que también en los autobuses (lo que ya sucede), en los furgones, camiones, motocicletas, etc, en todo lo que haga falta.