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Peugeot Rifter, cinco razones para elegirlo

Este modelo exhibe una silueta poco habitual, una tipología que a pesar de sus muchas cualidades no es uno de los formatos más recurrentes. Pero aun así el Rifter se presenta como una interesante alternativa, para todo tipo de usuario, porque ofrece una cabina espaciosa y flexible, y porque además nos permite elegir entre tres eficientes opciones de motorización.

Por Leonardo Pacheco

Tomando como base las necesidades de un grupo familiar numeroso, el Rifter tiene todo lo que hace falta para alzarse como una de las mejores alternativas de su segmento, en el que claramente se cuentan muy pocas opciones de esta índole. Es una furgoneta equipada de un modo muy especial, ámbito en el que destacan los aditamentos outdoor y todos esos componentes ornamentales y tecnológicos que hacen de su habitáculo uno los puntos más interesantes de la propuesta.

El Peugeot Rifter está inspirado en el mundo de la recreación, de las actividades al aire libre y de los viajes, por lo que sus principales clientes son esas personas que gozan de las citadas actividades, de un modo independiente o en grupo, para lo cual no solo ofrece siete espaciosas ubicaciones sino que además un compartimiento de carga que admite desde 322 hasta 566 litros; sin contar que dispone de barras en el techo.

Este notable ejemplar mide 4.753 mm de largo, 1.921 mm de ancho, 1.880 mm de alto y se anuncian 2.975 mm de distancia entre ejes. El diseño exterior es atractivo y rupturista, pero el puesto de manejo supera todo lo que se ha visto en este segmento, ya que nos muestra el deportivo estilo i-Cockpit, ataviado con un pequeño volante con ambos extremos aplanados y con una impecable simpleza en la organización de los pulsadores, indicadores y mandos.

En el apéndice técnico este modelo ofrece varias alternativas, tres plantas motrices y dos tipos de transmisión. En lo primero destacan los bloque turbodiésel BlueHDi de 1.6 y 1.5 litros, en los disponemos de erogues máximos de 100 y 130 CV, junto a un torque de 254 y 300 Nm, respectivamente. El tercer motor es un turbo gasolinero PureTech de 1.2 litros que produce 130 CV y 230 Nm de par, los que se obtienen de un bloque downsizing de tres cilindros.

Las opciones de transmisión son una caja mecánica de cinco velocidades y un conjunto automático rebotizado de ocho marchas, el que se puede elegir solo con las motorizaciones BlueHDi 130 y PureTech 130. Revisemos entonces los cinco puntos que más influyen en la decisión de compra.

1) Es una propuesta que se desmarca del resto

En el mercado automotor hay muchas alternativas para elegir, sobre todo cuando necesitamos un vehículo familiar equipado con tres corridas de asientos. El asunto es que todas esas opciones corresponden a la tipología SUV, la que no siempre se ajusta a lo que deseamos en materia de diseño.

Y es en ese momento cuando el Rifter se alza como una interesante alternativa, porque su silueta se aparta de los convencionalismos y recurre a un formato diferente e incluso innovador. Es una furgoneta tipo MPV, la que gracias a sus aditamentos exhibe un diseño mucho más atractivo que la mayoría de los Sport Utility.

2) La eficiencia mecánica está presente en todas las versiones

En el motor BlueHDi 100 se anuncian rendimientos de 17,3 km/l en ciudad, 21 km/l en carretera y 19,5 km/l en ciclo mixto. En el bloque BlueHDi 130 se declaran 17,2 km/l en la urbe, 20,3 km/l en la carretera y 19 km/l como promedio. Para el motor gasolinero PureTech las cifras van desde 12,1 km/l en ciudad hasta 17,2 km/l en carretera, con un rendimiento mixto de 14,9 km/l… como podemos ver son cifras muy convenientes, sin que importe la unidad motriz seleccionada.

3) La cabina es espaciosa y flexible

El Rifter considera una cabina apta para los usos más diversos, porque además de ofrecer siete plazas y un amplio maletero, los asientos pueden abatirse en diferentes formas lo que nos permite modificar el espacio interno a nuestra voluntad. Este punto es muy importante para quienes realizan viajes de larga duración y también para quienes practican deportes de aventura, ya que esos usuarios siempre necesitan espacio extra para transportar equipo y bolsos de gran tamaño.

4) Es un producto de alta calidad

Más allá del equipamiento, que por cierto es muy generoso, el Peugeot Rifter exhibe una gran calidad de fabricación. El habitáculo dispone de polímeros de notable factura, suaves al tacto y con terminaciones perfectas, virtudes que por supuesto validan esa lista de precios que parte en $17.890.000.

Está claro que el fabricante francés no apunta a los segmentos iniciales del mercado, estrategia que los compradores tienen muy clara, y que además aprecian porque no se trata de una marca orientada a un público neófito o iniciado en el tema… es para conocedores.

5) Peugeot cuenta una extensa red a lo largo de Chile

Ante un desembolso considerable, porque la unidad tope de gama se ubica por sobre los 20 millones de pesos, el comprador descansa en la confianza que transmite una marca con vasta trayectoria y con una sólida presencia a lo largo de Chile. Peugeot ha realizado un trabajo exhaustivo en esta materia, lo que se demuestra mediante un ilimitado stock de repuestos, técnicos capacitados y talleres de última generación… y no solo en Santiago por supuesto.