Al momento

Tendencias, el boom de las camionetas

No es un secreto que las pickups han conquistado el corazón de los compradores en nuestro país. Sus cualidades son muchas e irrebatibles, y es por eso que de cada diez automóviles que se venden en Chile… tres corresponden a esta tipología. Conozcamos algo más de este interesante segmento. 

Por Leonardo Pacheco

Según los informes entregados por la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), el año pasado más de 52.000 camionetas ya se habían vendido hasta octubre, una cifra que en este tormentoso 2020 ha disminuido en un 34%. Pero aun así las colocaciones no están mal, porque esas 34.357 unidades comercializadas nos anuncian que pese a los infortunios y vaivenes de la economía este formato siguen influyendo fuertemente en la industria nacional.

Las favoritas del mercado automotor chileno son las siguientes: Mitsubishi L200, Toyota Hilux, Nissan NP300, Ford Ranger, Chevrolet D-Max, Maxus T60, Mazda BT-50, Ford F-150, Volkswagen Amarok y Chevrolet Silverado. Claro que entre la primera y la última de este ranking, que resume la actividad hasta el décimo mes del año en curso, hay nada menos que una diferencia de 4.346 unidades.

Una pickup ofrece innumerables ventajas al usuario, tanto particulares como flotistas, siendo el espacio interior, la capacidad de carga, la resistencia en terreno agreste y la posibilidad de elegir una eficiente motorización turbodiésel -en la mayoría de ellas- los puntos más valorados. Y qué decir del manejo, ya que desde hace mucho tiempo que las camionetas ofrecen los mismos niveles de ergonomía y confort a bordo que son entregados por un SUV, un asunto muy relevante cuando se elige a una pickup como vehículo familiar o recreativo.

También el diseño ha ido evolucionando, y solo basta con observar esas enormes camionetas estadounidenses para darse cuenta que la época de los “ladrillos rodantes” quedó en el olvido, porque ejemplares tales como la Ford F-150, Chevrolet Silverado y RAM 1500 exhiben carrocerías no solo hermosas e impresionantes, sino que además impregnadas de una poderosa identidad.

El factor chino

Por mucho tiempo en nuestro país el segmento de las camionetas fue dominado exclusivamente por los fabricantes japoneses, dejándoles un pequeño espacio a los constructores de Detroit… a los tres grandes por supuesto. Pero todo eso cambió con la irrupción de las marcas chinas, nombres desconocidos que sin pedirle permiso a las tradicionales Mazda, Toyota, Mitsubishi, Nissan, Ford y Chevrolet, se lanzaron a la conquista de los compradores; claro que en un principio el “dragón asiático” no cayó muy bien.

Las primeras camionetas de origen chino no eran precisamente modernas, originales ni menos de alta calidad… sino que todo lo contrario. Ejemplares como la Great Wall Deer no eran más que una evocación de las Hilux de tiempo pasado, y lo peor de todo es que solo copiaba su diseño, no la durabilidad ni confiabilidad de ese producto.

Pero todo eso quedó en el baúl de los recuerdos, porque ahora tenemos un grupo de camionetas chinas de gran nivel, como la JAC T8, Maxus T60, Changan Hunter, JMC Vigus y esa recién presentada Great Wall Poer, entre otras. Es impresionante lo mucho que ha evolucionado la mano de los fabricantes chinos, en todo ámbito por supuesto, aunque está claro que sin su empuje e influencia este segmento seguiría siendo fuerte de todas formas, pero sin sumar alternativas a las ya tradicionales.

Mitsubishi es la marca que más camionetas vende en nuestro país, con más de 5.500 unidades de la L200 puestas en las calles hasta octubre del presente año; es dueña del 16,2% de esta categoría. Por supuesto que parte de esas ventas se debe a los flotistas, empresas mineras principalmente, pero claro que eso no le resta mérito a este producto sino que todo contrario.

El asunto es que la venta de camionetas va viento en popa, está lejos de mermar, y es un hecho concreto que a los chilenos nos gusta y acomoda esta tipología. Muchos compradores no las ven como un vehículo de trabajo sino que como un medio de recreación y vida familiar; sin olvidar que su presencia infunde respeto… un tema que refuerza la sensación de seguridad en los usuarios.