Al momento

Tendencias, los SUV quieren lucir más apuestos

Han pasado muchos años desde que el primer Vehículo Utilitario Deportivo (SUV) se dejó ver en las calles, refiriéndonos al Chevrolet Suburban Caryall fabricado en 1935. Y fue Toyota quien le puso algo de estilo a ese formato, con el RAV4 de 1994, una búsqueda de la belleza que está escribiendo un nuevo capítulo en tiempo presente.  

Por Leonardo Pacheco

Desarrollar un nuevo modelo impone grandes desafíos, y cuando se trata de crear una tipología ignota esa tarea adquiere ribetes aún más complejos. Hace 85 años, cuando se registra el nacimiento de lo que más tarde se transformaría en la categoría de los SUV, a nadie le importaba que las carrocerías fueran cuadriformes y carentes de glamur… solo interesaba que en su interior pudieran acomodarse varias personas.

Y un ejemplo bastante claro lo encontramos en el Chevrolet Suburban Caryall de 1935, que era cuadrado como una caja de zapatos pero cuyo espacio y nivel de funcionalidad superaba todo lo conocido en esos remotos años; tenía tres corridas de asientos y portalón trasero, tal como en un SUV contemporáneo. Este modelo ostenta el honor de ser el primer Sport Utility del mundo, un hito que la firma del corbatín no se cansa de presumir y con justa razón.

Pero la historia del automóvil siempre está en movimiento, sumando nuevas páginas y sorprendiéndonos gratamente. Luego del nacimiento de los SUV los Station Wagon tomaron el control del mercado, colmando las calles por más de cuatro décadas y dejando casi sin oportunidades a las tipologías con menor demanda.

Y a eso se debe que los SUV no hayan mostrado avances en un periodo de tiempo bastante prolongado, porque literalmente fueron escondidos en la alacena pare permanecer en reposo hasta 1962, cuando algo de su ADN fue implantado en el naciente modelo Wagoneer de Jeep… que no era un SUV sino que un todoterreno, pero en el que muchos rasgos e ideas de ese funcional formato estaban presentes.

Por fin llegó un segundo aire para los SUV, de un modo poco claro pero siendo una nueva oportunidad al final de cuentas, un reimpulso que mediante la consolidación y definición de la categoría de los todoterrenos (4×4) animó a los SUV a salirse de esa matriz y adueñarse de una identidad propia; las bases eran solidas así que ya era de tiempo de crecer.

La zaga de un coupé

En los años ochenta los SUV se veían casi idénticos a un todoterreno, angulares y robustos, y solo la ausencia de tracción doble y de otros aditamentos específicos marcaban la diferencia. Pero hay que tener plena claridad que la sigla SUV no existía en esos años, la estamos utilizando en este reportaje para que se entienda el contexto, porque recién a mediados de los noventa esas tres letras se inscribieron en los catálogos de los fabricantes; si bien es una sigla anglosajona, su uso fue masificado por una firma japonesa… Toyota.

Ya repasamos los principales datos históricos de los SUV, entonces ahora es tiempo de hablar de su evolución estética. El Toyota RAV4, cuya primera generación fue presentada en 1994, estableció un nuevo estándar en materia de diseño, le sumó la deportividad y la aerodinámica a la ecuación. Los compradores reaccionaron de inmediato, y ese flamante SUV se convirtió en un éxito de ventas imparable, hasta nuestros días incluso.

El RAV4 inspiró a Nissan, Honda, Ford y a Chevrolet entre otros, fabricantes que no tardaron en desarrollar sus propias opciones de SUV. Y otro cambio estaba en ciernes, porque el cuadriforme estilo de los SUV que reinaron en el mercado desde 1994 hasta 2005, de a poco dejaba de gustarle a los compradores. Fue así como se afinaron las líneas, se agudizó la zaga y se redujo la altura del techo, dando forma a los crossovers, una tipología que mezcla de un modo perfecto la funcionalidad con la deportividad; con el despertar de las marcas chinas el estilo crossover tuvo un terreno fértil para multiplicarse.

Todo muy bien y en constante avance, hasta que debutó mundialmente el BMW X6, un todoterreno, claro que sí, pero que exhibía una arquitectura desconocida hasta ese momento… por el año 2008. La zaga se veía como la de un coupé, con los pilares C y la luneta abatidos, un diseño que por supuesto cautivaba de inmediato. Y actualmente esa silueta no es exclusiva de los fabricantes de corte premium, porque ya la están explotando Renault en el Arkana e incluso Changan en su hermoso modelo CS85, el que lamentablemente aún no llega a nuestro país.

De los SUV cuadrados pasamos a los crossover y ahora a los CUV (Coupé Activity Vehicles), por llamarlos de algún modo. El asunto es que estos funcionales automóviles están buscando verse cada vez más apuestos, conquistar por la vista a los compradores, reducir el rango etario de los mismos y, en términos generales, moverse al ritmo de los nuevos tiempos…eso no tiene nada de malo.