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10 mitos sobre los autos eléctricos

La transición del auto convencional al eléctrico parece un paso natural. Lo más seguro es que en las próximas décadas, los catálogos de compra de autos y nuestras ciudades estén dominados por vehículos impulsados por la electromovilidad.

Ya es común verlos en nuestras calles y cada día se desarrollan nuevos modelos eléctricos, más prácticos y accesibles a la gente, sin embargo, aún persisten mitos e inquietudes relacionadas con este tipo de vehículos.

A continuación, vamos a mencionar solo algunos para ir aclarando el panorama:

No son tan rápidos

Es cierto que cuando comenzaron a salir los primeros modelos eléctricos (EV) tenían poca potencia, pero luego con los años esto cambió. La entrega instantánea de par significa que los autos eléctricos pueden acelerar tan rápido o incluso mucho más rápido que sus equivalentes de gasolina o diésel.

Solo pueden recorrer distancias cortas

Esta afirmación no se ajusta para nada con la realidad. La autonomía de un auto eléctrico convencional puede cubrir de 160 a 400 kilómetros con una sola carga e incluso más en algunos modelos con autonomías de más de 482 kilómetros. Por ejemplo, el Hyundai Kona Eléctrico alcanza los 450 kilómetros con una sola carga.

Es más, considerando que un conductor en zona urbana maneja menos de 70 km diarios, la distancia que ofrecen recorrer los autos eléctricos en Chile es más que apropiada como para considerarla un problema.

Son más caros de adquirir

Si bien, todavía son un 30% más caros que tener un auto tradicional, cada vez hay opciones más asequibles y competitivas para adquirir vehículos cero emisiones. Actualmente hay muchos estudios que dicen que alrededor del 2022-2025 los precios deberían equilibrarse, principalmente por los costos que están asociados a las baterías que han avanzado fuertemente los últimos 10 años. Esto porque al principio las baterías tenían una autonomía de 150 km, mientras que hoy estamos alcanzando casi los 400 km.

Su mantenimiento es costoso

Todo lo contrario. Primero, los costos de mantenimiento de un auto eléctrico son más bajos, ya que no usan aceites ni filtros, además como tienen menos piezas en comparación con otros autos, requieren de menor mantenimiento y continúan funcionando en buenas condiciones por mucho tiempo. Segundo, tienen un consumo de combustible distinto y más eficiente, equivalente a un quinto del gasto de combustible en un vehículo de gasolina contra un vehículo eléctrico.

Por citar a uno, tenemos al Nissan Leaf, uno de los autos ecológicos más vendidos en nuestro país, que tiene una serie de ventajas como ser Zero emisión, de fácil mantenimiento y económico en su uso.

Su vida útil es menor

Dado su funcionamiento, tiende a tener una durabilidad en todo su sistema mucho mayor, porque no tiene lubricantes, no tiene desgastes, el motor está construido de tal manera que es un motor prácticamente eterno porque está soportado sobre imanes y por lo tanto no hay desgaste. Lo que Nissan asegura es que a lo menos el pack de baterías tiene una garantía de uso a lo menos de 8 años de durabilidad al 80% de carga. De ahí se implementa el concepto de la segunda vida de la batería del auto, que por ejemplo va a servir para aportar energía a la red domiciliaria cuando se corte la luz en casa.

No hay infraestructura para recargar la batería

Actualmente, en todas las ciudades en que se han comenzado a masificar, existen puntos de recarga públicos que van con distintos niveles de energía. Por ejemplo, hay electrolineras de alta potencia que son de 50 kilowatt donde puedes estar entre 15 y 20 minutos cargando tu auto y se cargan al 100%. En Santiago ya hay alrededor de 10 puntos de carga.

Además, Chile cuenta con una estrategia nacional para potenciar la electromovilidad, que tiene como objetivo contar para el año 2050 con un 40% de los automóviles y el 100% del transporte público funcionando en base a electricidad, por lo que cada vez hay más puntos de abastecimiento, tanto en ciudades como en carreteras.

Aumenta mucho el consumo de luz

Cargar completamente el auto toma alrededor de 3.500 pesos, dependiendo del modelo de carga y con esos $3.500 se puede circular hasta 200 kilómetros. Entonces efectivamente el consumo de energía eléctrica va a aumentar, pero va a tender a cero el gasto de combustible, por lo que se cambia un consumo energético eléctrico poco eficiente a uno más eficiente, ya que, para circular los mismos kilómetros, se ocupa 1/5 del gasto de combustible.

Entonces en un auto de gasolina, que da alrededor de 60 pesos por kilómetro, en promedio, un auto eléctrico da alrededor de 11 a 14 pesos por kilómetro.

Las baterías son altamente contaminantes

Las baterías de litio de los autos eléctricos son seguras siempre y se pueden reciclar del mismo modo que las de los vehículos de gasolina o diésel. Es más, muchos de los materiales que se utilizan para su fabricación, si se separan pueden ser reutilizados para desarrollar otros elementos valiosos para otras industrias.

No son seguros

Todavía hay gente que piensa que si llueve se puede electrocutar. Pero eso no es así, ya que incluso se pueden cargar bajo la lluvia sin ningún peligro. Estos autos pasan por los más estrictos controles de seguridad y deben cumplir con los mismos estándares internacionales de los vehículos convencionales.

No hay variedad de modelos

Este es otro mito de los autos eléctricos.  En la actualidad son cada vez más las marcas que fabrican autos eléctricos y esto irá en aumento, ya que las ventajas que ofrece esta tecnología son tantas, que la demanda crecerá en los próximos años.

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