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Opel Astra, cinco razones para elegirlo   

El Astra pertenece al segmento C, unas de las categorías más exigentes del mercado y en la que podemos hallar ejemplares tan conocidos como el Volkswagen Golf. La primera generación de este exitoso Opel debutó 1991, y es imposible no considerarlo como el descendiente directo del también icónico Kadett.  

Por Leonardo Pacheco

El paso de Opel al grupo francés PSA generó toda una revolución a nivel de industria, porque de un momento a otro surgió una de las asociaciones automotrices más poderosas del mundo, junto a los también pudientes grupos Volkswagen AG y Fiat Chrysler Automobiles (FCA).

Opel le está sacando un enorme partido al citado pacto comercial, ya que tiene a su alcance todas esas plataformas y eficientes motorizaciones desarrolladas por Citroën y Peugeot, materia prima de la que esta firma alemana no disponía en el pasado; es por eso que sufrió una “temporada negra” a nivel comercial, antes de pasar al feudo PSA por supuesto.

Con respecto al Astra solo podemos decir que se trata de un hatchback muy bien construido, desde hace tiempo, y que posee todos los ingredientes necesarios para agradar a los compradores exigentes y amantes de la deportividad refinada, usuarios que ya están un poco hartos de las propuesta de un Volkswagen Golf, Mazda3, Hyundai i30 o Peugeot 308, este último un compañero de casa pero un rival al final de cuentas.

El Opel Astra es una receta contra el estancamiento que está experimentando este segmento, porque tal parece que algunas marcas piensan que a esos compradores ya no se les tiene que complacer con diseños elegantes, con habitáculos refinados y mecánicas confiables, ventajas que el Astra les ha entregado desde la primera generación.

Los invitamos a revisar cinco puntos esenciales de este connotado hatchback europeo, que como dijimos les brinda una vía de escape a los usuarios cansados de lo mismo.

1) El prestigio de la marca se impuso a través del tiempo  

Tenemos claro que no fue una buena jugada cuando General Motors, ex propietaria de Opel, decidió cambiar el escudo del “Blitz” por el del corbatín dorado. En ese instante los seguidores de Opel se sintieron ignorados, y estaba claro que no eran pocos los incondicionales de la marca alemana que entendían el valor de ese centenario escudo; peor aún fue cuando nombres legendarios de Opel se comercializaron bajo la marca Chevrolet.

No obstante, la marca de Rüsselsheim nunca perdió su prestigio y es más, se le extrañó por muchos años hasta que por fin las cosas retomaron su orden natural. Opel resurgió y al mismo tiempo sus adeptos, felices ex clientes que lo primero que hicieron fue vaciar los showroom para volver a conducir un ejemplar que luciera la insignia del “Blitz” en su proa.

2) La calidad de este producto destaca a simple vista

No se puede desconocer que el Astra es un automóvil muy bien construido, colmado de materiales agradables al tacto y ensamblados con el máximo de prolijidad, siendo además su sensación de manejo lo que termina por elevarlo hasta una categoría superior.

Y en su versión de entrada nos ofrece una larga lista de aditamentos, de agrado y seguridad, una dotación que en algunos de sus competidores solo está disponible en los niveles más altos del line up.

3) Dos versiones simplifican la decisión de compra

Para el comprador pragmático el tiempo es valioso y una forma de sacarle el máximo provecho es no perdiéndolo en revisar una interminable lista de variantes, en las que solo hay un par de diferencias entre las alternativas. Tampoco le sirve analizar varios motores o transmisiones, asunto que además no habla muy bien de la marca cuando la mayoría de esas posibilidades no son de última hornada; es mejor ofrecer un par de plantas motrices o cajas de velocidades, pero siendo ambas de reciente desarrollo.

La gama Astra presenta dos versiones, idénticas en equipamiento (Enjoy), con el mismo motor turbo gasolinero de 1.4 litro que produce 150 CV y con la única diferencia establecida por la posibilidad de elegir una transmisión mecánica o automática, ambas de seis marchas.

4) Los precios están plenamente justificados

Consultando las páginas oficiales de los diferentes concesionarios que Opel tiene en nuestro país, nos encontramos con valores de $14.290.000 y $15.690.000, bonificados por las entidades de financiamiento y también por el importador. A cambio del citado monto se obtiene un hatchback bien construido y generosamente equipado, el que además está respaldado por una amplia red en nuestro territorio.

El Astra se adecúa al uso familiar, recreativo y es además un excelente compañero para quienes gustan de los viajes y de las actividades deportivas, en solitario o acompañados; este modelo combina muy bien la elegancia con la deportividad, destacando su gran espacio interior por supuesto.

5) Su andar es perfecto y responde bien ante la exigencia

El Astra cuenta con una suspensión que se desenvuelve muy bien en terreno plano, en carretera por ejemplo, y en una ruta revirada deslumbra con su aplomo y notable equilibrio. La dirección es precisa y comunicativa, al tiempo que los frenos anuncian una inquebrantable energía ante el uso desmedido.

El motor es un fiel representante de la tecnología downsizing, un bloque que con 1.400 cc es capaz de erogar 150 CV, canjeables por una excelente respuesta en las aceleraciones y con una entrega de torque que se alza hasta los 230 Nm desde los 2.000 giros por minutos. Es un gran rutero… veloz, seguro y maniobrable.