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¿Qué debes revisar regularmente de tu auto cuando no le toca mantención?

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No debes dejar que tu auto llegue apenas hasta su próximo mantenimiento, es mejor revisar periódicamente algunas cosas para asegurar que todo esté en orden.

Mientras los intervalos de servicio de los autos modernos de extienden y las visitas al concesionario o taller son cada vez menos frecuentes, el riesgo de que haya una avería costosa entre las mantenciones se incrementa.

Puede no ser nada más allá que una llanta pinchada, pero también puede ser un motor con un daño serio. Dejar que el mantenimiento de tu auto lo hagan profesionales es muy importante, pero hacer una inspección visual del auto entre cada servicio también es vital.

Los dueños de autos, aun aquellos sin ninguna aptitud mecánica o experiencia pueden asegurarse de que el auto sea confiable y seguro chequeando algunas de las cosas que el mecánico también verificaría.

¿Con qué frecuencia debes de verificar la condición del auto? Varía, pero una vez al mes probablemente sea suficiente para ciertas cosas, mientras que los frenos estarán en orden con un chequeo cada semestre.

De esta forma, si tu nivel de aceite cae por debajo del mínimo frecuentemente o si notas que tus llantas requieren de aire cada vez que las revisas, podrás llevar el auto con un mecánico para arreglar el problema antes de que este tenga consecuencias más costosas.

A continuación, te contamos los puntos que debes chequear periódicamente, independiente de si le toca o no mantención:

  • Presión de llantas cada vez que cargues gasolina.
  • Todas las luces – incluyendo de reversa, direccionales y luces de freno.
  • Fluidos – aceite, anticongelante y también líquido de transmisión o frenos.
  • Frenos, puedes verificar el estado de las balatas con una inspección visual.
  • Gomas del limpiaparabrisas y líquido.
  • Un chequeo rápido debajo del auto para cualquier fuga.

Presión de llantas

Es la forma más sencilla de extender la vida útil de tus neumáticos y verificarla no es complicado. Esto se debe hacer siempre en frío, de preferencia en la mañana antes de que el auto empiece a moverse.

Recuerda que la presión cambia con la temperatura, así que no debes preocuparte si esta es ligeramente más baja en los meses fríos del año, pero así puedes reajustar para circular con la presión óptima.

Luces

Simplemente puedes encender el auto y chequear que enciendan las luces principales, las altas y los neblineros si tu auto los tiene. Para monitorear el funcionamiento de las luces de reversa puedes pedir apoyo a algún familiar o bien, estacionarlo cerca de un punto reflectante para hacerlo tú mismo.

Niveles de aceite, anticongelante y otros fluidos

Esta es la parte que da miedo. Levantando el capó para verificar los niveles del auto, algo que solo debes de hacer con el auto en una superficie nivelada y en frío.

Saca el indicador de aceite y límpialo con un pañuelo, y luego vuelve a meterlo para asegurarte de que el nivel es el adecuado. En la misma varilla hay marcas con el mínimo y el máximo y si el aceite queda en el medio, no debes de preocuparte, pero de lo contrario es recomendable que lo lleves al taller cuanto antes.

Aquí puedes aprovechar para agregar Resurs a tu vehículo, como remetalizante que mantiene la compresión y ayuda a incrementar la eficiencia de tu motor.

Para monitorear el líquido de transmisión debes de hacer exactamente lo mismo. El depósito generalmente está más cerca de la cabina, hacia atrás en el compartimento del motor.

Finalmente, el del anticongelante es más fácil pues el depósito es transparente y tiene las marcas del mínimo y máximo. Solamente debes de chequear que el nivel este entre estos dos, pero no tienes que abrirlo. Si debes de hacerlo para rellenarlo, hazlo en frío porque el depósito caliente puede salpicarte líquido y causar quemaduras serias.

En otro tanque de plástico está el líquido para los limpiaparabrisas. No debes de confundirlo con el del anticongelante y puedes distinguirlos porque en este caso la tapa tiene marcado muy claramente que se trata del depósito para los limpiaparabrisas con un gráfico muy característico.

Si ya se bajó demasiado el nivel puedes llenarlo con agua aunque lo ideal es que busques en alguna tienda de conveniencia el líquido especial con jabón.

Balatas y zapatas de freno

Es una las tareas más difíciles y aunque lo ideal es hacerlo sin la llanta montada, se puede chequear cuando lo está. Puedes revisar que el material entre la pinza y el disco, que es el que se encarga de detener al auto haciendo fricción tenga aproximadamente 3 mm de espesor o lo que es lo mismo, el ancho aproximado de dos tarjetas de crédito.

Puedes también monitorear la cara del disco para asegurar que no haya marcas, como las que generalmente dejan las balatas desgastadas.

Fugas

Esta es fácil, y basta solamente con echar un vistazo debajo de auto para asegurarte de que no hay fugas. Otra forma sencilla de hacerlo es que, si estacionas tu auto siempre en el mismo lugar, eches un vistazo a como queda el piso después de que lo mueves para cerciorarte de que no haya manchas de aceite debajo de él.