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Test Drive DS7 Crossback, concebido en la tierra del glamour

En el mercado chileno existen muchas alternativas agrupadas en el segmento de los sport utility, pero claro que algunas de ellas se desmarcan del resto y se convierten en referentes, por tecnología, performance o diseño. Y en este último punto es donde el DS7 Crossback toma la delantera, porque solo basta con verlo para entender que se trata de un ejemplar muy bien vestido.  

Por Leonardo Pacheco / Fotos LP

Han pasado casi seis años desde que DS se emancipó de Citroën y se convirtió en una marca con identidad propia. Y vaya que lo ha hecho bien, porque sus productos no lucen como un Citroën acicalado ni como un upgrade realizado a fuerza de cromados o abusando de esas aplicaciones que imitan materiales costosos. Los miembros de la familia DS poseen un ADN muy particular, rasgos que los distinguen y, cómo no, ese toque de elegancia que esperamos hallar en una marca nacida en la tierra del glamour.

Una proa que se roba la película y unas hermosas llantas de 18”, que parecen tomadas de un concept car, fueron las soluciones que más me impresionaron al realizar el análisis del exterior. De un modo refinado se mezcló el metal con la resina y el vidrio, demostrando una gran habilidad al incluir faros multifocales y una barra de ledes sin afectar negativamente el equilibrio visual del diseño.

Los flancos lucen correctos, desde el punto de vista arquitectónico, porque las puertas son grandes por lo que la funcionalidad está garantizada. En la parte trasera no se actuó con moderación, todo lo contrario, y es que hay muchos elementos decorativos, como los bordes cromados que destacan las luces de posición, el carenado del zócalo e incluso las salidas de escape… es una zaga que, de un modo bueno o malo, no pasa desapercibida.

Interior a la moda 

El puesto de manejo me dejó asombrado, porque se trata de un despliegue escénico tan impresionante que cuesta mantenerse impasible. Un elegante y rectangular reloj analógico emerge de las profundidades del tablero cuando se presiona el botón de arranque, al tiempo que en las enorme pantallas digitales del clúster y del sistema de infotenimiento se proyecta toda clase de animaciones, espectáculo gráfico que me hizo sentir como a los mandos de la nave Enterprise… de Star Trek.

El volante incluye una serie de pulsadores que no se interponen al momento de maniobrar, el pomo de la selectora de la caja automática ofrece una fácil operación y me encantó el modo en que se alinearon las teclas en el consola central, una solución ergonómica y que le brinda un toque aeroespacial al cockpit; no hay muchos portaobjetos pequeños, pero sí un enorme compartimiento con tapa entre los asientos delanteros.

La presencia de aluminio pulido se complementa muy bien con el pespunte cruzado que presenta la tapicería, que es de cuero obviamente, y con respecto a las butacas puedo decir que me parecieron demasiado anchas, detalle que afecta la retención lateral en los usuarios que no son corpulentos; en estas plazas se ofrece soporte ajustable de pantorrilla. La banca trasera es amplia, adecuada para tres viajeros y con la debida inclinación para evitar que el cuerpo vaya hacia adelante en las frenadas… el cojín es mullido, lo que se agradece en los viajes de larga duración.

El DS7 Crossback mide 4.570 mm de largo y cuenta con 2.738 mm de distancia entre ejes, por lo que la volumetría es un punto muy bien resuelto. En el maletero caben desde 628 litros, equivalente a tres maletas grandes más un bolso de mano, pero desafortunadamente el compartimiento tiene poca profundidad debido a la tapa que posee ese doble fondo que sirve para acomodar objetos de menor tamaño.

Brillante en todo escenario

Para ser honesto no me sorprendió la agilidad mostrada por este SUV en las calles, porque conociendo las capacidades de las plantas motrices BlueHDi y más aún de la variante que entrega 180 caballos, estaba claro que sería capaz de mover sin problemas esos más de 1.500 kilos que pesa este ejemplar galo. Cumple el 0 a 100 km/h en 9,9 segundos y recorre el kilómetro lanzado en 31,3 segundos, nada mal considerando su envergadura.

La vivacidad de la planta motriz es muy bien aprovechada y administrada por una transmisión automática de ocho velocidades, cuyos escalonados son los correctos y que incluso nos ofrece la posibilidad de optar por alguno de los tres programas electrónicos de utilización: Normal, Eco y Sport.

Con el modo deportivo el paso de las marchas se produce en menor tiempo, y además sentiremos como el acelerador reacciona con mayor prontitud a las órdenes del pie, por lo que la velocidad aumentará considerablemente; esta herramienta es muy útil en los adelantamientos, un acción que se puede ejecutar con absoluta seguridad.

Es un motor turbodiésel de 2.0 litros que, como lo señalé, eroga 180 CV, aunque es el torque lo más valioso de su arsenal técnico… son 400 Nm, casi lo mismo que podemos encontrar en un robusto vehículo de trabajo. Son excelentes erogues, y en materia de rendimiento tampoco me sorprendí con esos 15,1 km/h que entrega como promedio, aunque cuando abusamos del modo Sport ese indicativo se ve afectado; al cabo de algunos kilómetros obtuve una media de 14,4 km/l.

La suspensión se siente como la seda cuando nos enfrentamos a los rigores del asfalto urbano, aunque su calibración esponjosa no afecta la deportividad ni me hizo dudar en las curvas veloces. La carrocería se balancea al volantear pero recupera su alineación de un modo suave y progresivo, dando cuenta de una puesta a punto que colinda con la perfección.

El detalle negativo es que la dirección está demasiado asistida, lo que por supuesto le resta feedback, y en medio de esa larga lista de ayudas electrónicas hay algunas que se comportan de un modo demasiado maternal, casi sin dejarnos margen para tomar decisiones; el control de estabilidad es el sistema más sobreprotector del abecedario.

La posición óptima de manejo la logré en cuestión de segundos, porque en el cockpit todo se puede regular. La visibilidad es absoluta, merced a los grandes espejos y a las imágenes que con absoluta claridad se proyectan en la pantalla de 12”, un servicial aditamento que se ofrece en esta variante Rivoli.

 

FICHA TÉCNICA

Precio: $23.390.000 (desde)

Motor: 2.0 litros / Turbodiésel

Potencia/Torque: 180 CV / 400 Nm

Transmisión: Automática / 8 vel.

Tracción: Delantera

Vel. Máxima: 215 km/h

Rend. Mixto: 15,1 km/l

Largo: 4.570 mm

Ancho: 1.895 mm

Alto: 1.620 mm

Entre ejes: 2.738 mm

Cap. Maletero: 628 lts.