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Autoclásica, a la altura de los grandes concursos

Desde hace 19 años que Autoclásica convierte al boulevard del Hipódromo San Isidro, en Buenos Aires, en un centro de peregrinación donde se reúnen los amantes de los automóviles y motocicletas de época. También la lluvia es una tradición de cada año, y en esta oportunidad el temporal fue de tal magnitud que obligó a restarle un día al evento. El premio “Best of Show” fue para un hermoso Delage D8 Chapron de 1932.     

Antonio P. Salazar

Autoclásica no es una simple exhibición de automóviles y motocicletas antiguas, sino que se trata de algo mucho más relevante. En primer lugar, la Federación Internacional de Vehículos Ancianos (FIVA), ha seleccionado este evento como uno de los cuatro Concursos de Elegancia en el mundo donde se entrega el “Premio FIVA al vehículo mejor preservado”, lo que pone a la muestra trasandina al mismo nivel de Pebble Beach en Estados Unidos o Villa d’Este en Italia.

Por ser un evento de categoría FIVA, en los jardines de San Isidro el despliegue de ejemplares es impresionante, tanto así que cuesta decidir algo tan sencillo como con cual automóvil fotografiarse; este año se confirmaron más mil exponentes, de dos y cuatro ruedas. Las motocicletas tienen su propio espacio, un rincón lleno de música y bellas unidades de todas las marcas y épocas, el ambiente ideal para quienes disfrutan de este excitante mundo.

Los clubes son todos bienvenidos por supuesto, agrupaciones en las que se les rinde culto a una marca o modelo, fanáticos que cada año viajan desde todos los rincones de Argentina, e incluso de Brasil y Uruguay, para montar sus stands y compartir su pasión con los asistentes; dicho sea de paso este año se registraron más de 32.000 visitantes.

“Celebramos y agradecemos que tanta gente se haya acercado y acompañado a Autoclásica, a pesar de las inclemencias climáticas, confiando que encontraron en la muestra los mejores vehículos clásicos de la Argentina y de la Región. La decisión que tomamos el sábado no fue fácil, pero creemos que fue la más acertada para que todos los visitantes pudieran disfrutar de una exposición de gran calidad durante el domingo y el lunes”, señaló el Ingeniero Ricardo Battisti, presidente del Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina.

El “Best of Show”

No es fácil determinar cuáles fueron los mejores automóviles expuestos ni mucho menos decantarse por uno de ellos, tarea que deben asumir los expertos jueces elegidos por la FIVA. Pero al final de cuentas tienen que haber ganadores, en las diferentes categorías, siendo elegido este año como “Best of Show” un elegante Delage D8 Carrozado por Henri Chapron y que fue construido en 1932.

Para 1929 la marca Delage presenta su excepcional modelo D8, que estaba impulsado por un motor de ocho cilindros en línea que fue el primero en su tipo, tanto para la marca como para la industria automotriz francesa. El bloque de 4.061 cc presentaba un árbol de levas a la cabeza y erogaba una potencia máxima de 102 CV a 3.500 rpm para el “D8 Normale” y 120 CV en la versión “D8 S”. Se ofrecía a sus potenciales compradores el chasis con su mecánica completa y sus instrumentos, para ser “vestidos” con diferentes versiones de carrocerías.

Entre las motocicletas resultó ganadora una BMW R17 de 1936, ejemplar del que sólo se produjeron 450 unidades entre 1935 y 1938; este modelo fue el primero, junto con la R12, en tener horquilla hidráulica.

Como todos los años, Autoclásica celebra aniversarios especiales, y en esta ocasión se festejaron los 100 años de Citroën, junto al Club de clásicos Citroën Buenos Aires; además un siglo de vida de la marca británica Bentley; el homenaje a los 100 años de la casa italiana de diseño Zagato, cuyos modelos de vehículos la han marcado como leyenda en la industria automotriz; también se festejaron los 50 años del lanzamiento del modelo Chevy en Argentina, uno de los clásicos de Chevrolet que se produjo entre 1969 y 1978; y los 60 años del tradicional MINI Cooper.