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Prueba MG6, más de lo que aparenta.

Antonio P. Salazar

No se puede desconocer el excelente trabajo de posicionamiento que ha realizado este fabricante chino, porque así es, pese a sus raíces británicas Morris Garages hace tiempo que se radicó en la nación asiática para formar parte del grupo SAIC; gracias a eso sigue existiendo. Otro punto destacable es la evolución mostrada por sus productos, asunto en el que juegan un rol determinante los diseños propios y la interesante oferta de equipamiento.

Una prueba viviente del citado avance es el MG6, un fastback -con portalón trasero- que no sólo luce muy bien sino que se comporta correctamente, y en todos los escenarios. No esperábamos menos, considerando que lo anima un motor turbo gasolinero de 1.5 litro (166 CV), el que está asociado a una transmisión automática de siete velocidades.

Diseño exterior

El MG6 nos deleita con un look marcadamente europeo, sin exagerar la nota decorativa ni recurriendo a soluciones de dudosa originalidad. En el frontal nos topamos con una amplia mascarilla trapezoidal que colinda con unos faros enjutos y envolventes, una mirada misteriosa que se le atribuye a la circunferencia de ledes que está ubicada dentro de la carcasa; la marca se refiere a esta solución como “London Eye”.

Al observarlo por los flancos nos queda claro que no es un sedán sino que un fastback, una carrocería de dos volúmenes que brinda acceso a la cabina desde el maletero, mediante un portalón por supuesto. Es una hermosa silueta, que se distingue por el efecto respingado que experimenta la zaga.

En la acera de lo criticable está el hecho de que el grosor del pilar C reduce la superficie de las ventanillas traseras, afectando de rebote la volumetría en ese sector… pero ya hablaremos de eso en el párrafo correspondiente. Mide 4.695 mm de largo, 1.848 mm de ancho, 1.462 mm de alto y cuenta con una distancia entre ejes de 2.715 mm.

Diseño interior

En la versión Trophy, la unidad más equipada del line up, destaca la ambientación bicolor. La presencia de cuero ecológico rojo en el tablero, cobertores de las puertas y asientos, le otorga un conveniente toque de personalización que distingue a esta espaciosa cabina; la deportividad se acentúa con las aplicaciones símil fibra de carbono y por medio de un volante con el borde inferior achatado.

La calidad de los remates es una prueba irrebatible del avance experimentado por esta marca, ámbito en el que destacan las prolijas terminaciones, como las que se aprecian en los ejemplares japoneses o surcoreanos; en esta positiva apreciación también se incluye la respetable calidad de los polímeros.

La volumetría es generosa adelante y con ciertas restricciones atrás, no en el ancho sino que en el espacio disponible para la cabeza. Por el diseño de este fastback, que se caracteriza por la brusca caída del techo, es muy difícil mejorar la oferta de centímetros, a menos que la banqueta se instale con un exagerado ángulo de inclinación, lo que no es aconsejable porque afectaría la comodidad de los viajeros en periplos largos.

La postura de manejo es correcta, siendo un cockpit adecuado para todas las complexiones. La amplitud del parabrisas y de la luneta, junto a la proa baja, permiten un gran dominio visual del entorno, aunque no podemos pasar por alto que esta cabina nos produce la extraña sensación de estar dentro de una vitrina, porque el parabrisas es demasiado grande, lo que además de afectar la privacidad entorpece la lectura de los instrumentos y de la pantalla, por el excesivo ingreso de luz solar.

Comportamiento

El MG6 ofrece un excelente desempeño urbano, destacando en este sentido la presencia de una planta motriz turbo gasolinera de 1.5 litro que produce 166 caballos, y de una suspensión independiente en ambos ejes que brinda comodidad y aplomo, dos atributos determinantes a la hora de evaluar.

La unidad motriz está capacitada para erogar una conveniente cuota de torque, 250 Nm desde las 1.700 vueltas por minuto, nada que criticar al respecto, pero desafortunadamente al motor le cuesta desplegar todo su potencial por culpa de una transmisión automática demasiado conciliadora, un mecanismo que pese a tener siete velocidades parece ocupar sólo cinco de ellas; por más que le exigimos no logramos agilizar sus reacciones.

Se ofrecen algunas versiones equipadas con caja mecánica de seis velocidades, una buena alternativa para los usuarios que buscan mayor interacción al momento de conducir, conjunto que de paso nos permite exprimir las cualidades de este motor, el que -insistimos- ofrece un excelente comportamiento.

El andar es suave, la dirección precisa y los frenos infatigables. En carretera la suspensión y los neumáticos (225/45 R18) infunden mucha confianza, aunque es en los virajes cuando la experiencia recién comienza a ponerse entretenida. El MG6 no es pequeño, mide 4.695 mm de largo y pesa 1.320 kilos en vacío, pero aún así dibuja las curvas como una atlética berlina GT, manteniéndose firme en las frenadas y no acusando movimientos parásitos en el eje trasero merced a su voladizo corto.

En un mundo de SUVs y crossovers, el MG6 se alza como una interesante alternativa familiar, exhibiendo una hermosa silueta fastback, un formato en retirada pero que cada cierto tiempo nos sorprende gratamente. Esta variante cuesta menos de 13 millones de pesos, un precio muy competitivo por el que obtendremos un muy bien construido y generosamente equipado automóvil.

 

FICHA TÉCNICA

Motor: 1.5 Turbo 166 CV / 250 Nm

Transmisión: Automática / 7 vel.

Tracción: Delantera

0-100 km/h: 8,5 seg.

Vel. Máxima: 210 km/h

Rend. Mixto: ND

Largo: 4.695 mm

Ancho: 1.848 mm

Alto: 1.462 mm

Entre ejes: 2.715 mm

Maletero: 424 lt.