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Peugeot 508, un gigantesco salto generacional.

Directo de la fábrica de Mulhouse (Francia) llega a nuestro país la segunda generación del 508, aunque esta vez abandonando la silueta sedán para convertirse en un fastback, es decir una berlina de tres volúmenes pero equipada con un portalón que se alza con todo y luneta; en estricto rigor es un ejemplar cinco puertas.

Casi está demás decir que el diseño exterior es absolutamente moderno, a años luz de distancia de la primera generación, siendo además un recordatorio del exitoso pasado de la familia “5”, cuando el nostálgico 504 se pavoneaba con sus ropajes firmados por el diseñador italiano Pininfarina; el nuevo 508 exhibe esos tres números en la parte alta de la proa, al igual que sus predecesores.

Un par de soluciones estéticas debutan en esta berlina, como son los “colmillos de león” que descienden desde los faros delanteros y el ornamento barniz de piano aplicado al listón que recorre horizontalmente la zaga. Está claro que en el primer punto hay que echar a volar la imaginación, porque en asuntos de diseño siempre debemos activar el foco artístico, para leer el mensaje que hay entrelíneas.

Mide 4.750 mm de largo, 1.907 mm de ancho, 1.410 mm de alto y cuenta con 2.800 mm de distancia entre ejes. Es 46 mm más bajo que su antecesor, ajuste que permite utilizar puertas sin marco, solución que por supuesto mejora el aspecto general de los flancos y que desde hace mucho no veíamos en un modelo generalista o de producción masiva.

Así como en el exterior las modificaciones fueron drásticas, en el interior sucedió lo mismo, aunque debemos reconocer que la presencia del i-cockpit, de tercera generación, hace gran parte del trabajo en términos visuales. El puesto de mandos además de moderno es fácil de entender, pero son esas teclas de aluminio ubicadas en la consola central y la futurista palanca selectora de cambios los elementos que más nos agradaron; en lo que respecta a materiales y terminaciones el 508 aprueba el ramo con honores.

El equipamiento es destacable, no esperábamos menos, ya que incluye climatizador digital bizona, pantalla táctil de 10” compatible con Apple CarPlay, Android Auto y Mirrorscreen, sensores de distancia delanteros y traseros, cámara con vista en 360°, sistema de sonido HiFi Focal, portalón eléctrico y techo panorámico, entre otros muchos agregados destinados al confort.

En lo que respecta a seguridad, el 508 dispone de seis airbags, frenos ABS, control de estabilidad y asistente de frenado de urgencia. Además, en esta segunda generación se agrega asistencia de mantenimiento de carril, control de crucero adaptativo con función Stop&Go, asistente de estacionamiento, cambio automático de luces altas/bajas, lectura de letreros de velocidad y sistema de frenado automático de emergencia.

El 508 llega en dos grados de terminación: Allure y GT, con precios de $22.990.000 y $26.990.000, respectivamente. La primera variante es impulsada por un motor 2.0 litros BlueHDi (diésel), bloque del que emana una potencia máxima de 180 CV y un torque de 400 Nm. La unidad GT cuenta con los servicios de una planta 1.6 litro Puretech (gasolina), motorización capaz de producir 225 CV y 300 Nm de torque; en ambos casos la transmisión es automática de ocho velocidades.