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Mitsubishi L200, exhibe un nuevo diseño y agrega una caja automática de seis marchas.

Además del Montero, la pickup L200 es por lejos uno de los mayores aciertos del fabricante japonés Mitsubishi Motors. Por cinco años ha sido la camioneta más vendida en nuestro país, y por tres años el modelo que lidera el ranking de colocaciones generales, refiriéndonos sólo a vehículos livianos. La realidad es muy distinta a lo que se cree, porque el 80% de las L200 que se comercializan en Chile salen de los concesionarios a las manos de usuarios particulares, mientras que el 20% restante se gestiona a través de leasing.

La L200 se construye en Laem Chabang, Tailandia, y habiendo transcurrido sólo cuatro meses desde su lanzamiento internacional este producto llega a nuestro país, lo que deja a Chile como la sexta nación en recibirla. Las camionetas gozan de un alto nivel de aceptación entre los compatriotas, tipología que en enero pasado registró un crecimiento de 8,8% con respecto al mismo mes del periodo 2018.

No hay que ser un gran observador para darse cuenta que la L200 cambió y mucho, adaptando ciertas soluciones presentes en el nuevo Montero a la realidad de una camioneta; recordemos que además de verse atractiva un vehículo de esta índole debe infundir confianza. Los ajustes en la proa fueron drásticos, tanto así que el citado sector aumentó su altura en 40 mm, al tiempo que se incorporó un robusto parachoques que da cabida a unos grandes neblineros; los faros principales son por escasos centímetros más delgados que la mascarilla.

Mide 5.275 mm de largo, 1.785 mm de ancho, 1.775 mm de alto y cuenta con 3.000 mm de distancia entre ejes. Puede soportar una tonelada en el interior de la caja, y en lo que respecta a habilidades para el off road se ofrecen 31° de ataque, 23° de salida y 205 mm de despeje a piso; es capaz de remolcar 750 kilos sin freno y 2.840 kilos con freno.

El habitáculo está muy bien configurado, con una carga de equipamiento dadivosa y una elevada calidad en los materiales y ensambles. En el apartado de seguridad, sobre la base de la versión tope de gama, encontraremos siete airbags, control de estabilidad, control de tracción, control de estabilidad para remolque, aviso de punto ciego, Hill Descent Control y alerta de tráfico cruzado trasero, entre otros dispositivos.

Están consideradas dos plantas motrices, ambas de 2.4 litros. La primera opción se presenta en la forma de un bloque TDI que puede erogar 152 CV y 380 Nm de torque, y el segundo impulsor es un TDI Mivec del que brotan 178 CV y 430 Nm de par. La transmisión puede ser mecánica o automática, de seis velocidades en los dos casos, y dentro del line up existen seis versiones (de un total de ocho) que incorporan un avanzado sistema de tracción a las cuatro ruedas que permite rodar sobre superficies hostiles, tales como gravilla, barro, nieve, arena y rocas.

Los precios van desde los $12.490.000 hasta los $21.490.000, montos que no incluyen IVA y que rigen durante la etapa de lanzamiento; los niveles de equipamiento se distinguen con los apellidos Work, Katana y Dakar. Las expectativas de ventas señalan entre 950 y 1.000 unidades por mes.