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Koenigsegg Jesko, el constructor sueco anuncia al reemplazo del Agera.

En el mundo de los súperdeportivos la firma sueca Koenigsegg ocupa un lugar muy especial, junto a otros fabricantes excepcionales. Sus creaciones superan el mundo de los sueños y la imaginación, en tanto que sus aportes a la industria en los ámbitos de la aerodinámica y en la utilización de materiales avanzados son tan valiosos, que sin titubeos se le puede considerar como uno de los máximos referentes.

En 2011 estrenó su poderoso modelo Agera, un llamado a la acción en la forma de una aguzada carrocería que, en varios sentidos, rompió los esquemas en el segmento de los bólidos de alto performance homologados para circular por las calles. Luego surgió el Agera R, una variante aún más radical, para casi una década más tarde darle descanso a este modelo con el arribo del Jesko.

Comenzando por lo básico, Jesko es el nombre del padre del fundador y dueño de la compañía, Christian von Koenigsegg. Se perfila como una de las creaciones más radicales de la marca y por varias razones, credenciales en las que destacan los refuerzos estructurales fabricados con Dyneema, un material más resistente que la fibra de carbono y que, según los ingenieros de la compañía, es la primera vez que se utiliza en la industria automovilística.

El Jesko es una fuerza de la naturaleza, o más bien dicho de la ingeniería. Está equipado con un motor V8 biturbo de 5.0 litros, ubicado en posición central trasera, una máquina capaz de erogar una potencia máxima de 1.625 caballos cuando se utiliza gasolina mezclada con etanol, y de 1.298 CV cuando se alimenta con gasolina normal; se declara una velocidad máxima de 483 km/h.

La suspensión está a la altura de un bólido de Fórmula 1, ya que cuenta con varios componentes desarrollados en la citada categoría; por ejemplo el amortiguador horizontal Triplex, cuyo beneficio es mantener la carrocería libre de bamboleos en las curvas. El bloque motriz está coligado a una transmisión semiautomática de nueve velocidades, una caja equipada con siete discos de embrague que permiten engranar cualquiera de los cambios, sin necesidad de que esté conectada la marcha precedente; a este sistema se le denomina Light Speed Transmission.

En lo que respecta a aerodinámica, tema en el que Koenigsegg tiene mucho que decir, el Jesko es un auténtico laboratorio. Según las mediciones a las que fue sometido, ofrece una carga de 800 kilos rodando a 250 km/h, cifra que aumenta hasta una tonelada cuando el velocímetro señala 275 km/h; el enorme alerón trasero fue diseñado para resistir hasta 1.400 kilos.

Este notable súperdeportivo aún no ingresa a etapa de producción, y sólo fue anticipado aprovechando el enorme marco mediático que ofrece el Salón de Ginebra. El próximo año se estrenará la versión definitiva, con los ajustes que los ingenieros estimen necesarios; se producirán 125 unidades, por lo que el Jesko ya se perfila como un ejemplar para coleccionistas y destinado a clientes muy especiales.