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Citroën Ami One Concept, una nueva forma de movilidad urbana.

Citroën está celebrando un siglo de existencia, y junto con realizar una serie de actividades conmemorativas apelando a sus ejemplares históricos, alza la mirada hacia el futuro mediante algunas avanzadas creaciones. En este contexto anunció que en el Salón de Ginebra verá la luz el Ami One Concept, un prototipo que promete trazar un nuevo rumbo en lo que a movilidad urbana se refiere.

Se alza como una alternativa, mucho más segura claro está, a los scooters y bicicletas. Viaja apoyado sobre cuatro ruedas, en tanto que su cuadriforme carrocería brinda gran espacio interior y una imperturbable estabilidad en las maniobras. La marca lo presenta como un medio de transporte “on demand”, es decir bajo los requerimientos de una aplicación y al más puro estilo de las bicicletas Mobike o los vehículos gestionados por Awto.

Sus compactas dimensiones, entre las que destacan sus 2,5 metros de largo y 1,5 metro de alto, lo convierten en un automóvil ideal para enfrentar las atestadas vías de las grandes ciudades, en tanto que su facilidad de estacionamiento le otorga una importante ventaja frente a otros vehículos; en Europa se le compara con el Smart Fortwo.

Obviamente que se mueve con electricidad, pudiendo alcanzar 45 km/h de velocidad máxima y declarándose una autonomía de 100 kilómetros. Una de sus curiosidades es que cuenta con una señal audible que se activa cuando se acerca a un peatón, una amigable voz humana que alerta del eventual peligro a los caminantes. La batería, de iones de litio, está ubicada en el piso del vehículo y puede recargarse en su totalidad en dos horas; se recomienda una toma tipo “Wallbox”.

Si bien se trata de un prototipo, no tenemos dudas que dentro de algunos años estos pequeños ejemplares se verán en todas las esquinas de las grandes metrópolis. Es interesante la modalidad de arriendo propuesta por la marca, trámite que se puede realizar para trayectos de entre cinco minutos y cinco horas, también por cinco días, cinco meses e incluso cinco años.

Una vez más Citroën se lanza a la conquista de un terreno desconocido, mediante audaces innovaciones y apoyada en una clara visión de futuro. Se le ha acusado de ser una marca “impulsiva”, pero en su defensa podemos decir que si se hubiese quedado de brazos cruzados esperando que otro diera el primer paso, no estaría en el sitial de privilegio que ostenta junto a los más connotados fabricantes de automóviles del mundo.