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Ferrari Portofino, llega a Chile el sucesor del California T.

El tiempo del California T ha terminado y ahora es el turno del Portofino. Así es, con el nombre de una hermosa localidad turística italiana la casa de Maranello nombró al ejemplar que tiene a su cargo abrir la oferta del Cavallino. Fue presentado en el Salón de Frankfurt 2017, y ahora llega a nuestro país para completar la familia de modelos GT que se caracterizan por su motorización V8.

El diseño es obra del Ferrari Design Center, estudio que depende de la propia marca, lo que por supuesto nos genera cierto dejo de nostalgia al recordar esa bella época en la que abundaban los Ferrari esbozados por Pininfarina. No obstante, en el Portofino se aprecian una líneas sumamente hermosas, ese carisma tan especial que sólo poseen los automóviles firmados por este constructor.

Recordemos que el California no fue precisamente la creación más audaz de Ferrari, ni menos la más cotizada por los fanáticos. Y por eso que elogiamos la estampa del Portofino, porque es una exaltación a la belleza y a la gracia italiana, la tierra del arte, la música y del buen gusto. Este descapotable, que cuenta con techo rígido abatible (14 segundos), mide 4.586 mm de largo, 1.938 mm de ancho, 1.318 mm de alto y la distancia entre ejes se extiende hasta los 2.670 mm.

El habitáculo está homologado para cuatro ocupantes, aunque es válido decir que las plazas traseras son bastante pequeñas, por lo que su accesibilidad y uso son más bien acotados. El puesto de conducción ostenta elegancia y deportividad, en raciones igualitarias, a lo que se suma una calidad de construcción superlativa; algo que esperábamos considerando su pedigrí y que cuesta casi 300 mil dólares.

En el apéndice técnico hay mucho para comentar. Lo primero que destaca es la suspensión electromagnética MagnaRide, un sistema activo capaz de detectar anticipadamente las oscilaciones del asfalto y las trayectorias realizadas por el piloto, para adecuar la firmeza a cada una de esas situaciones. El Portofino cuenta con tracción trasera, un delicioso ingrediente, en tanto que el diferencial electrónico se denomina E-Diff y fue tomado de otros modelos de la compañía, como el 488 Pista.

Este recién agregado miembro de la familia Ferrari es movido por un motor turbo V8 de 3,9 litros. Con este bloque –ubicado en la parte frontal- se alcanza una potencia máxima de 600 CV y un torque de 760 Nm desde las 3.000 vueltas por minuto; la transmisión es automática de siete velocidades. Se anuncia una velocidad máxima de 320 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos.