Al momento

Prueba: Geely GS (Motor 1.8L 133 CV / MT6)

El regreso de Geely al mercado nacional fue anunciado con bombos y platillos, con un nivel de entusiasmo tal que no fue uno, sino que tres los modelos presentados. Esta nueva era de la marca china, que dicho sea de paso desde 2010 es dueña de la sueca Volvo, a nivel local es apoyada por Automotores Fortaleza, un miembro del Grupo Gildemeister.

Entrando en materia, que es la prueba realizada al crossover GS, debemos destacar la excelente recepción que este modelo ha tenido en nuestro país. Su diseño exterior juvenil y atinado, a lo que se suma la presencia de un animoso motor de 1.800 cc y de una oferta de equipamiento muy respetable, convierten a este ejemplar en una opción apta para compradores impulsivos y también para los pragmáticos.

Es un crossover en toda la extensión de la palabra, ya que su tipología no presenta dualidades o mezcolanzas; recordemos que la mentada silueta habita entre un hatchback y un SUV. Se presenta con 4.440 mm de largo, 1.833 mm de ancho, 1.545 mm de alto y se ufana de una amplia distancia entre ejes (2.700 mm), guarismos que certifican que la plataforma es la de un hatchback, por lo que nuevamente confirmamos que estamos en presencia de un auténtico crossover.

El frontal no lo vamos a calificar de hermoso o de todo lo contrario, ya que en asuntos de diseño cada quien tiene su opinión. Sin embargo, nos parece que todos sus componentes lucen simétricos y adecuados a este formato, equilibrio que permite disfrutar de una proa ni muy simple ni muy recargada; la insignia del fabricante es bastante curiosa…por decir lo menos.

Amplio y confortable

El habitáculo luce bien, de eso no hay duda, claro que la excesiva presencia de polímeros que fingen ser otro material no le ayuda en términos de belleza. Parte del tablero y de la consola central exhiben unas extrañas aplicaciones con aspecto “piedra pizarra”, un ornamento innecesario que evita disfrutar del elegante diseño natural del puesto de mandos; tampoco nos agradaron esos pespuntes falsos aplicados en la sombrilla del instrumental.

El puesto de manejo se presenta con un volante de diámetro amplio, un timón con buena sujeción gracias al material poroso que cubre los puntos donde se aferran las manos; la columna sólo puede regularse en altura. La selectora de cambios está en la posición correcta y el pomo no presenta debilidades en su diseño, por lo que asirlo es una tarea muy simple.

Los asientos delanteros cuentan con acentuados bordes laterales, ventaja que refuerza la comodidad y seguridad. La banca trasera presenta un respaldo con dos cavidades, lo que anuncia o más bien sugiere que las garantías de espacio y movilidad sólo están reservadas para dos ocupantes. Pero aún así, es importante señalar que hay mucho espacio disponible para un tercer viajero, y que además la brusca caída del techo no reduce ni el espacio disponible ni el libre ingreso de luz natural.

La lista de equipamiento posee pocos espacios en blanco, una ventaja que le ha dado buenos dividendos a este producto. En el ámbito de la seguridad cuenta con cámara de retroceso, control de ascenso (HHC), controles de estabilidad y tracción, sensores traseros, parabrisas laminado, frenos ABS+EBD y doble airbag frontal, entre otros ítems. En el cada día más relevante asunto de la conectividad, este Geely ofrece una pantalla táctil de 8 pulgadas, que permite acceso al sistema Mirrorlink y que además considera Bluetooth.

Buen desempeño urbano

A este Geely no le faltan los recursos mecánicos. A diferencia de sus rivales, en el GS se optó por un motor gasolinero de 1.8 litro, un desplazamiento generoso que asegura un excelente desempeño en la ciudad y un sólido andar en la carretera; se dispone de 133 CV a 6.200 rpm y de 170 Nm de torque, a un rango máximo de 4.400 vueltas por minuto. Según cifras homologadas, con este bloque se logra un rendimiento mixto de 12,3 km/l, desglosado en 9,2 km/l en ciudad y 15,3 km/l en carretera.

Al citado bloque no le cuesta adquirir impulso, claro que a medida que la velocidad aumenta también lo hacen los decibeles, lo que de inmediato pone en evidencia el escaso sello acústico que brindan los polímeros de la cabina y, al mismo tiempo, que se trata de un motor de carácter nervioso. Lo bueno es que la transmisión, mecánica en este caso, cuenta con seis desarrollos muy bien calibrados, que logran apaciguar las ansias de la planta motriz; en sexta velocidad la quietud y el silencio regresan.

El GS acelera de un modo progresivo y consistente, pero al momento de recuperar debemos ayudarlo con los cambios menores de la caja. La interacción con la selectora de cambios no es difícil, pese a los ásperos canales que debemos recorrer para engranar las diferentes velocidades. Claro que el pedal del embrague lo notamos demasiado “colgado”, lo que repercute en una larga carrera que genera cierto grado de cansancio en viajes de largo aliento.

La suspensión ofrece una puesta a punto intermedia, lo bastante firme para dibujar curvas veloces y con el recorrido lineal suficiente para enfrentar el dañado asfalto capitalino. A la dirección le falta tacto, algo más de feedback, porque en honor a la verdad se siente como si el volante girara en vacío… lo que por supuesto nos impide realizar trayectorias más elaboradas. Los frenos responden a la perfección, y con respecto al desempeño de las ayudas electrónicas, sólo diremos que actúan en el momento preciso.

En resumen, el GS nos parece un producto bien concebido, adecuado para familias en formación y para conductores solteros amantes de los viajes. Tiene yerros, varios de hecho, pero aún así su oferta de equipamiento y planteamiento técnicos son respetables…más aun considerando que cuesta menos de diez millones de pesos.

 

Ficha Técnica

Precio: $9.790.000

Motor: 1.8L 133 CV / 170 Nm

Transmisión: Mecánica / 6 vel.

Tracción: Delantera

0-100 km/h: ND

Vel. Máxima: 175 km/h

Rend. Mixto: 12,3 km/l

Largo: 4.440 mm

Ancho: 1.833 mm

Alto: 1.545 mm

Entre ejes: 2.700 mm

Maletero: 330 litros