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Audi Q8, el integrante más futurista de la familia “Q”.

Con el firme propósito de moverse en las mismas ligas que el italiano Maserati Levante y los alemanes BMW X6 y Mercedes-Benz GLE Coupé, Audi desarrolló lo que podríamos definir con el modelo cúspide dentro de la familia “Q”. Se trata del Q8, un ejemplar que mediante una tipología mixta, crossover-coupé para ser más exactos, le abre un espacio de avance a los compradores que ya han accedido a las bondades de un Q7.

En el Q8 se ofrece un diseño exterior ágil y aerodinámico, que son las virtudes clásicas de un coupé. Claro que al mismo tiempo ostenta unos fornidos ángulos y hombros, que son típicos en un automóvil diseñado para enfrentar los rigores de la conducción off road. Desde una perspectiva arquitectónica lo que más llama la atención es el frontal con estilo futurista, equipado con una mascarilla bastante protagónica (Singleframe) y de unos faros, de ledes por supuesto, que se apoderan de una pequeña parte de dicha zona.

La plataforma mide 4.986 mm de largo, 1.995 mm de ancho y cuenta además con una distancia entre ejes de 2.995 mm; es 65 mm más corto que un Q7, no obstante el Q8 está por encima del citado ejemplar. Más allá del orden numérico, con el que se organiza la gama Audi, entre el Q7 y Q8 hay claras diferencias establecidas por asuntos de aerodinámica y tecnología, y también por el tipo de público que los prefiere.

En el habitáculo destacan las dos pantallas, una superior de 10,1” y una inferior de 8,6”, monitores que permiten disfrutar del novedoso sistema MMI Touch Response, en el que además de los asuntos relacionados con la conectividad propiamente tal, el usuario puede operar otras funciones del paquete de confort e incluso solicitar algunos servicios mediante mandos por voz, como por ejemplo decir “tengo hambre”…para que en la pantalla del navegador se informe la ubicación del restaurante más cercano.

En el apartado técnico se ofrece una suspensión neumática con tacto deportivo, otra de las diferencias con su hermano Q7, que se orienta más hacia la suavidad de marcha. Un aporte significativo es la tecnología Mild-Hybrid (MHEV), un sistema que brinda soporte eléctrico al motor 3.0 litros turbodiésel; además de actuar como generador, este electromotor es capaz de recuperar energía durante la frenada.

El motor TDi V6 puede erogar 286 CV a 3.500 rpm, y un torque de 600 Nm entre las 2.250 y 3.250 vueltas por minuto; el bloque eléctrico aporta 16 caballos extras. La transmisión es automática de ocho velocidades, y por supuesto que la energía cinética se comunica a las cuatro ruedas. En lo que respecta a performance se anuncia una velocidad máxima de 245 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en un tiempo de 6,3 segundos.