Al momento

Gama Renault 4WD, una prueba off road al interior del Parque Antawaya.

La belleza del Parque Antawaya nos recibió con un clima agradable y con esa placentera quietud que inunda la zona precordillerana. Dicho emplazamiento queda a pocos kilómetros de Santiago, por lo que visitarlo se convierte en un interesante panorama familiar, en una experiencia ideal para disfrutar del tiempo libre.

Claro que no todos los automóviles pueden acceder a sus intrincados senderos y mucho menos sortear el vadeo de dos ríos, cordones fluviales que por supuesto contribuyen a la natural hermosura del entorno; la erosión del terreno convierte algunos tramos en una tortura para un vehículo no adecuado para tales exigencias.

La firma francesa Renault está reforzando la presencia de tres ejemplares equipados con tracción integral, gama en la que destacamos en primer término a la Oroch 4WD, una camioneta compacta derivada del Duster y que suma un valioso recurso a sus credenciales técnicas; este sistema incluye la intuitiva modalidad 2WD-ALL MODE-4WD.

Además del citado sistema de tracción, en Oroch se disfruta de un motor gasolinero de 2.0 litros que produce una potencia máxima de 143 CV a 5.750 rpm y un torque de 198 Nm desde las 1.400 vueltas por minuto. El bloque está coligado a una transmisión mecánica de seis velocidades, y como parte de sus capacidades está la posibilidad de soportar 650 kilos en la caja trasera y remolcar 710 kilos (con freno).

El segundo modelo que tomó parte en esta experiencia de manejo es el Duster 4WD, un fornido SUV compacto que se ubica entre los diez más vendidos en nuestro país. En este ejemplar se replican los recursos técnicos de Oroch, incluso la suspensión McPherson delantera y Multilink trasera.

El tercer compañero de ruta fue la robusta camioneta Alaskan, pickup que merced a su planta motriz turbodiésel de 2.3 litros con 160 CV y 403 Nm de torque, fue capaz de enfrentar las duras condiciones de la bitácora diseñada por los emisarios de Renault. Hay dos opciones de transmisión, mecánica de seis marchas y automática de siete, pero para esta toma de contacto preferimos echarle mano a la variante mecánica.

Al volante de Oroch 4WD

Como ya lo anticipamos, fue una experiencia muy gratificante y que nos sirvió para estrujar al máximo las habilidades off road de los citados modelos. Por pruebas anteriores ya sabíamos que Duster y Alaskan están a la altura de las expectativas y exigencias, pero nos faltaba entablar amistad con la Oroch 4WD, una variante que recientemente fue introducida al mercado nacional.

La camioneta Oroch brilló en medio de los cerros, la vegetación y los pródigos paisajes de Antawaya. La suspensión independiente permite rodar con absoluta libertad, sin la presencia de rebotes o desajustes del tren trasero luego de pasar por un bache; esto es quizás uno de los atributos más sólidos de este producto.

El motor se siente pujante, con buena dosis de torque, y la transmisión sabe administrar con certeza los erogues de la unidad motriz; el único “pero” es que la selección de las marchas no es del todo perfecta, por la excesiva gomosidad del recorrido de la palanca selectora. La asistencia hidráulica de la dirección nos transportó a una era cuando estos sistemas estaban en boga, y diseñados para comunicarse con las manos…nos agradó mucho su tacto y feedback, pese a la calamina y las piedras del terreno.

La tracción integral se opera con la simple acción de girar una perilla. Dentro de la ruta se consideraron dos vadeos de río, uno de ellos bastante profundo y correntoso. Pero nada que Oroch no pudiese superar, porque el sistema 4WD incluye un modo que actúa como una especie de sobremarcha (Lock), sin serlo claro está, pero que ejerce una muy respetable cuota extra de fuerza tractora; aferrarse al terreno lodoso en el lecho del río no fue un problema para los neumáticos 215/65 R16.

La presencia de Oroch 4WD refuerza la apuesta comercial de la firma del rombo, en segmentos muy diferentes pero que encuentran un común denominador en la oferta de tracción a las cuatro ruedas; la geografía de nuestro país se presta muy bien para recrearse con la conducción por rutas agrestes.